Sesión informativa con ASPANAES

CE10 celebró el pasado 5 de junio de 2014 la sesión formativa “Universidad y trastornos generalizados del desarrollo”, impartida por Ana María Martínez Díez en representación de ASPANAES (Asociación de Padres de Personas con Trastorno do Espectro Autista de A Coruña),  y con la participación de Paloma Caneiro, Marta García, Jorge López-Veiga y Lucía González como integrantes de CE10.

Esta ponencia se postula como referencia para el tratamiento de los estudiantes con TEA: Trastorno del Espectro Autista, aquel trastorno del neurodesarrollo que se manifiesta desde la infancia y que se caracteriza por una alteración o ausencia del desarrollo de las competencias comunicativas y sociales, acompañado de: un patrón de conductas anómalas como conductas repetitivas y restringidas, un déficit en reciprocidad socio-emocional, una insistencia en la rutina y en una híper o hipo reactividad sensorial.

En el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, según sus siglas en inglés) en su edición de 1994 (DSM-IV) se utilizaba la terminología de TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo), que incluía 5 subcategorías: el autismo, el síndrome de Asperger, el síndrome de Rett, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Es en la edición de 2013 (DSM-5) cuando el término «trastorno generalizado del desarrollo» se sustituye por el de «trastornos del espectro autista» (TEA), sin subcategorías (queriendo así reflejar el consenso científico de que síndromes anteriormente considerados como subtipos son en realidad manifestaciones diversas de un mismo trastorno), y se excluyen de él el síndrome de Rett y el trastorno desintegrativo infantil. Estimándose que el 1% de la población padece este tipo de trastorno. El país de referencia en el tratamiento del TEA es Reino Unido.

Dentro de las recomendaciones  que Ana María nos expuso como principios metodológicos de los alumnos con TEA están los siguientes: el proceso educativo debe contener los apoyos necesarios y debe ser personalizado, debe existir una estructuración espacial y temporal de las actividades, el aprendizaje debe ser funcional y debe imperar la motivación. Como técnicas específicas de intervención en un alumno universitario se señalaron las que se reflejan a continuación: Enseñanza explícita, que se establezcan tiempos de ayuda en el aula, tener un compañero/a que le ayude en la interacción social, establecer un calendario con exámenes y tutorías  y un listado con tareas frecuentes para que se pueda organizar, la figura del tomador de apuntes, los exámenes deben tener unas preguntas claras, preferiblemente del tipo test, darle al alumno más tiempo del ordinario para que no tenga ansiedad y ser un aula en el que no hay ruidos ni nada que pueda distraer o desconcentrar.